Psicología de la adicción a tu alcance

Psicología de la adicción a tu alcance

miércoles, 28 de octubre de 2015

Así podrás ayudar a tu hijo a prevenir el consumo de sustancias

Cuando nos enfrentamos a un problema de drogas en el hogar nos sentimos culpables como padres o cuidadores, pero lo que debemos saber es que estas conductas de riesgo se pueden evitar desde que son pequeños, a continuación te diré como:
  1. Establezca reglas en el hogar y delegue funciones
  2. Escuche realmente a sus hijos, deja a un lado redes sociales y tecnología. Que sea un momento de ambos, mírelo a los ojos y escúchelo atento.
  3. Ayude a su hijo a sentirse bien consigo mismo, a ser feliz de ser quien es, fortalézcalo para que nadie pueda cambiarle ese pensamiento.
  4. Realicen actividades juntos, será el mejor tiempo que puedan pasar.
  5. Conozca a los amigos y conocidos de sus hijos, así sabrá que hacen y como se desarrollan los ambientes en donde pasa el tiempo.
  6. Desarrolle valores en el hogar
  7. Ayude a sus hijos a manejar la frustración
  8. Sea el mejor ejemplo
  9. Infórmese sobre drogas y conducta de riesgo, que no sea un tabú en el hogar
  10. Si existe algún problema o sospecha de el, no lo dude. Busque ayuda profesional, mañana podría ser tarde.
El orden no necesariamente indica la importancia, ya que todos deben ser implementados toda la vida. De esta forma podrás prevenir no solo las drogas en tu hogar, si no, una vida llena de preocupaciones que pudieron ser evitadas a tiempo.

viernes, 9 de octubre de 2015

¿Vulnerabilidad psicológica a las adicciones?

El ser humano para tener una buena calidad de vida debe alcanzar un buen nivel de satisfacción total, este se obtiene compartiendo en familia, mantener relaciones sexuales sanas, tener un trabajo, la comida, el deporte etc. Las carencias en una dimensión pueden compensarse con la satisfacción obtenida por alguna otra.

En algunos casos hay ciertas características de personalidad o estados emocionales que aumentan la vulnerabilidad a las adicciones: la impulsividad, la disforia, la intolerancia a los estímulos placenteros tanto psíquicos como físicos; y la búsqueda exagerada de sensaciones. Muchas veces la adicción es un problema de personalidad (baja autoestima por ejemplo) o un estilo de afrontamiento inadecuado ante las dificultades cotidianas; se trata de personas que carecen de un afecto consistente y que intentan llenar esa carencia con sustancias (drogas) o sin sustancias (compras, juego, trabajo), porque el amor llena de sentido nuestra vida y contribuye de forma decisiva a nuestro equilibrio psicológico.

Las adicciones psicológicas inician con la vulnerabilidad, actividades placenteras y presión social; Y se mantienen con déficit de autocontrol y del control de los impulsos, dependencia y falta de actividades gratificantes.

En definitiva, una persona con personalidad vulnerable y con una falta de cohesión en sus redes de apoyo corre gran riesgo de hacerse adicto si cuenta con hábitos de recompensas inmediatas.

domingo, 4 de octubre de 2015

¿Cómo se reconoce a un adicto?


Algunas personas piensan que sólo es adicto aquel individuo que usa cocaína o piedra. Esto no es así. La adicción también se produce con otras muchas sustancias como el alcohol, tabaco, medicamentos, entre otros; otros piensan que es sólo adicto aquel que usa drogas diariamente o de forma frecuente, esto es así en los casos en que los pacientes tienen la enfermedad más avanzada.
 
Hay muchos adictos que sólo usan drogas cada cierto tiempo y no significa que no tengan la enfermedad, a el adicto se les caracteriza porque cada vez que consume sabe cuando comienza pero no cuando termina; y en definitiva no necesitas usar grandes cantidades de droga, recuerda que cada cuerpo es diferente al igual de las dosis y como reaccionamos a ellas.
 
Existen tres factores fundamentales en esta enfermedad, estos son:
 
1.     Obsesión: para el adicto las drogas ocupan un lugar primordial en su vida. Su pensamientos y conductas giran en torno a ella tratando de contestar preguntas como: cómo, cuando y donde conseguirlas o usarlas.
 
2.     Compulsión: no puede resistirse a ellas ya sea de forma social o a solas.
 
3.     Perdida de control: una vez prueba el primer trago, no puede parar.  Una no es mucha y mil no son suficientes para él. A pesar de esto el se autoengaña pensando que puede controlar su consumo.
 
Esto no significa que la persona sea mala o no tenga  fuerza de voluntad, se trata de una enfermedad en la que el individuo no puede controlar sus actos.