¿Qué podemos encontrar en casi todas las fiestas a las que vamos? ¿Qué utilizamos para nuestras celebraciones? La respuesta es Alcohol, pero ¿sabes de donde viene? De la fermentación de la levadura, las azúcares y los almidones; parecería algo “normal” porque la sociedad lo acepta muy bien y es legal pero lo que debemos saber es que: El alcohol es una droga porque llega a crear dependencia y provoca cambios en la conducta, ya que contiene una sustancia que hace que quieras consumir más y aumentar la cantidad consumida. Por esto, los consumidores comienzan a beber más para tener el mismo efecto, esto es una adaptación forzada del cuerpo que se llama tolerancia y no protege tu salud.
¿Pero que pasa dentro de ti al consumirlo? Es un depresor del sistema nervioso central que se corre rápidamente por tu cuerpo, llegando primero al estómago donde es absorbido, luego sigue al intestino delgado, llegando al torrente sanguíneo.
El consumo de alcohol según el genero, debe ser en hombres de menos de tres vasos (Una bebida estándar que equivale a 0.6 onzas) y menos de dos para las mujeres. La capacidad de mayor consumo en una persona puede variar por muchas otras características. Esta sustancia puede llegar a intoxicar, o como ya lo habíamos dicho, crear dependencia a quien la consume, afectando así distintos órganos y deteriorar su vida familiar, laboral y social.
La adicción al alcohol implica, como se ha anotado, un intenso e irresistible deseo de beber, un comportamiento de búsqueda compulsiva de alcohol, el desarrollo de la tolerancia y la dependencia. El consumo de alcohol se vuelve obsesivo.
El alcohol puede causar dependencia y aunque no se puede curar, se puede tratar, entrando en un proceso continuo de recuperación, existen distintos centros de desintoxicación, consultando a un especialista o visitando grupos de autoayuda como lo es Alcohólicos Anónimos.
